El suboficial principal Walter Gorosito, encargado del histórico faro de Claromecó, habló sobre la historia, la mística y la función de una de las estructuras más emblemáticas de la costa bonaerense.
El faro de Claromecó cumplió 103 años de vida, y sigue siendo una de las postales más queridas y admiradas del litoral argentino. Bajo el cuidado del suboficial principal Walter Gorosito, dependiente del Departamento de Hidrografía Naval del Ministerio de Defensa, la torre mantiene su esplendor y su misión de siempre: guiar y proteger a los navegantes.
“El faro es una especialidad hermosa, con mucha mística y una historia muy rica”, explicó Gorosito. Su función, destacó, “es servir de ayuda a los navegantes para advertirlos y evitar que encallen en los bancos de arena”.
Con sus 54 metros de altura, el de Claromecó se destaca entre los más imponentes del país. “He estado en muchos faros, pero este es uno de los más lindos. Es imponente desde donde se lo mire”, aseguró. Incluso, tiene un “hermano gemelo”, el faro de Querandí, en Villa Gesell, construido por la misma empresa alemana que levantó el de Claromecó hace más de un siglo.
Gorosito también explicó que cada faro posee características únicas: desde la altura y el diseño de sus franjas hasta los colores del pintado. “Eso les da su independencia y permite que los navegantes los reconozcan en sus cartas náuticas”, señaló.
Aunque antiguamente era posible subir hasta la cima del faro, hoy no está permitido por razones de seguridad. Sin embargo, la visita al predio continúa siendo una experiencia especial. “Viernes, sábados y domingos el público puede acercarse y recorrer la zona”, comentó el encargado.
Para Gorosito, cuidar el faro es mucho más que un trabajo: “Vivimos dentro del predio y lo controlamos todos los días para garantizar que su luz nunca se apague”.
A más de un siglo de su encendido inicial, el faro de Claromecó sigue siendo un símbolo de orientación, historia y belleza, un guardián que vigila incansablemente el horizonte y mantiene viva la identidad del balneario.









