El Centro Municipal de Salud cuenta con un área poco visible pero fundamental para su funcionamiento cotidiano: el costurero. Allí se confecciona gran parte de los insumos textiles que utiliza el hospital, desde ropa de quirófano hasta cortinas, toallas y elementos para distintas dependencias.
En diálogo con este medio, la secretaria de Salud, Mercedes Moreno, explicó que “la articulación con el CRESTA es fundamental para nosotros, tanto en carreras de salud como en otras áreas que también sostienen el funcionamiento de la institución”, en referencia a las próximas pasantías que podrían incorporarse desde la carrera de diseño textil.
En ese sentido, remarcó que el hospital es una estructura compleja: “es un policonsultorio, un restaurante, un hotel, un laboratorio y también un lugar de confección de prendas”, subrayando la importancia de cada área en el engranaje general del sistema sanitario.
Por su parte, la jefa de Maestranza, Ceferina Goicoa, brindó detalles del trabajo diario en el costurero y sorprendió con el alcance de la producción: “se confecciona el 100% de la ropa de quirófano, desde la bota hasta el gorro. El hospital no compra ropa afuera”.
Además, explicó que cada equipo quirúrgico está compuesto por múltiples piezas: “cada conjunto tiene alrededor de 13 prendas y contamos con más de 20 equipos, lo que implica una gran cantidad de tela y trabajo constante”.
El sector también se encarga de otras tareas esenciales: arreglo de cortinas, confección de toallas, marcado de frazadas y sobrecamas, e incluso la producción de gorros para recién nacidos. Todo se realiza dentro del hospital, en un espacio equipado con máquinas de coser, algunas de ellas industriales.
Goicoa destacó que el costurero funciona desde hace décadas: “cuando ingresé hace 17 años ya estaba en funcionamiento, y según registros data de 1982”, consolidándose como un área histórica dentro del establecimiento.
En relación a las futuras pasantías, anticipó que se evaluará a los aspirantes: “no hay que subestimar el trabajo del costurero, porque no es solo coser, también implica saber cortar y manejar distintos procesos”.
De esta manera, el hospital no solo optimiza recursos mediante la producción propia, sino que también abre sus puertas a la formación de nuevos perfiles, integrando educación y servicio en un mismo espacio.







