El Colegio Holandés de Tres Arroyos se encamina a celebrar su 80° aniversario, un hito que invita no solo a festejar sino también a reconstruir su historia y fortalecer el vínculo con la comunidad. Así lo expresó su coordinadora, Valentina Pereyra, quien destacó el profundo trabajo que vienen realizando junto a estudiantes y docentes en la previa de esta fecha tan significativa.
“Es un número impresionante por todo el recorrido y la historia”, señaló Pereyra, al tiempo que explicó que el aniversario moviliza a toda la institución: “Los estudiantes empiezan a investigar, aparecen recuerdos, fotos, maestros que marcaron la vida de muchos”.
La historia del colegio se remonta a la iniciativa de inmigrantes holandeses que buscaban una educación que combinara la enseñanza del castellano con su lengua de origen, sus costumbres y su religión, integrándose al mismo tiempo a la cultura argentina. Antes de asentarse en su actual edificio, la institución pasó por distintos espacios, reflejando su crecimiento sostenido a lo largo del tiempo.
Uno de los momentos más recordados en estas ocho décadas fue la visita en 2006 de la entonces princesa Máxima, junto a la reina Beatriz y el príncipe Guillermo, un hecho que Pereyra definió como “un hito importantísimo para la escuela”.
En cuanto a los festejos, el acto central se realizará el 18 de abril, comenzando con una apertura al público que incluirá la participación de ex alumnos, docentes y familias. Habrá palabras alusivas, presentaciones del coro y una recorrida por el establecimiento, donde se exhibirán trabajos realizados por los estudiantes.
Entre las propuestas se destacan líneas de tiempo que vinculan la historia del colegio con la de Tres Arroyos y el país, entrevistas a ex integrantes de la comunidad educativa y muestras interactivas. Además, se desarrollarán actividades tradicionales como una kermesse, almuerzo comunitario y la proyección de materiales audiovisuales, algunos elaborados con nuevas tecnologías.
Pereyra también subrayó el valor emocional que tiene este aniversario en lo personal: “Tengo una historia muy fuerte con la escuela, mi familia pasó por acá, y hoy poder transmitir eso a los estudiantes es muy gratificante”.
Finalmente, remarcó uno de los pilares de la institución: “Es una escuela que crece, pero que mantiene su esencia familiar, el vínculo cercano con los alumnos y el contacto directo con las familias”.
De esta manera, el Colegio Holandés se prepara para celebrar sus 80 años reafirmando su identidad y proyectándose hacia el futuro sin perder de vista sus raíces.





