El responsable de Inspección Educativa distrital, Javier Ranaldi, reconoció que las eventuales sanciones a alumnos que protagonizaron desmanes serán difíciles de aplicar.
Ayer, una celebración conocida como «el último primer día» de los futuros egresados secundarios generó una serie de disturbios en las escuelas Media y Nacional. Los mismos incluyeron un herido.
«Desde el ámbito educativo, se hizo un abordaje entre el 2 y el 9 de marzo, en los que empezamos a trabajar con los padres de los chicos de sexto año previendo qué iba a suceder. No podemos hacer mucho más», se excusó el funcionario.
En tanto, analizó que el estado de situación de los jóvenes es complejo debido a la permisividad de los padres y la responsabilidad de las instituciones.
«Desde el momento en que los habilitamos para que estén toda la noche afuera, tomando y demás, para luego ir a la escuela, es complicado. Pasa de ser una diversión cuando empieza a haber problemas con otro grupo», calificó.
En tanto, anunció que el 20 venidero habrá un encuentro escolar en Orense, en el que se intentará introducir la temática en los talleres.







