En las últimas horas, se desmintió un rumor que indicaba que la Policía incurriría en una medida de fuerza tras una denuncia de apremios ilegales y torturas.
Según fuentes que solicitaron reserva, reconocieron que ocasionó críticas dentro de la fuerza policial por los cuestionamientos recibidos pero descartaron que los uniformados analizaran acciones puntuales como un eventual cese de tareas y señalaron que existe «absoluta normalidad».
El martes pasado, la Defensoría oficial y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos denunciaron que la Policía local incurrió en una docena de casos en el último mes y medio.
Los abogados Guillermo Torremare y Alberto Foulkes, junto a la defensora oficial Laura Pereyra, trazaron un crítico panorama sobre lo definido como «un patrón de conducta», que habría incluído «represión con balas de goma» en uno de los casos.







