En las últimas horas causó conmoción el alojamiento de un preso en la Comisaría 1º, sindicado como parte de una banda de piratas del asfalto imputados por el crimen del policía Héctor Osvaldo Goncalvez Pereyra en setiembre de 2016.
Ese día, Goncalvez Pereyra se encontraba custodiando un camión de ropa Lacoste en el Acceso Oeste en cercanías de Luján cuando fue abordado por los delincuentes y ultimado a balazos.
El policía era custodio del fiscal Alberto Nisman, fallecido en dudosas circunstancias el 18 de enero de 2015 y un día antes de comparecer en el Congreso para presentar una imputación contra la expresidenta Cristina Fernández de Kírchner sobre la causa AMIA.
En diálogo con Radio 3, el secretario de Seguridad Werner Nickel expresó que tomaron conocimiento una vez que el recluso arribó a la ciudad por pedido de un Juzgado de Garantías de la ciudad de Mercedes.
«Forma parte de una banda de 25 personas aproximadamente y que fue aprehendido en virtud de un robo: por una cuestión protocolar de no tenerlos a todos juntos, se decide separarlos y mandarlos a distintos puntos. Eso indica que desde nuestra parte damos las garantías suficientes como para que se disponga esta situación», observó.







