El asteroide 2008 KV2 se acercó a la Tierra a una distancia equivalente a 17 veces la que separa al planeta de la Luna, situación que generó un temor generalizado por sus consecuencias.
El objeto llamó la atención por su dimensión estimada entre 150 y 330 metros cuadrados y su paso recurrente que volverá a ocurrir en 2021, en 2022 y años subsecuentes, aunque sin peligro.
Andrea Scavone, quien trabaja con las imágenes satelitales que genera el INTA en la Chacra de Barrow, dialogó con Radio 3 y alejó cualquier posibilidad de riesgo de que colisione contra la Tierra.
«Es un evento bastante común que no trae impacto en la humanidad. Depende de la composición del asteroide será la forma de desintegración en la atmósfera terrestre: la mayoría que llega a la superficie tiene un tamaño muchísimo menor y muy pocas veces se registran impactos», consideró.









