El Comando de Prevención Rural de Adolfo Gonzales Chaves demoró a galgueros que se encontraban cazando, de manera furtiva, en establecimientos rurales del cuartel XI.
Entre ellos, se encontraban dos tresarroyenses (de apellidos Crespi y Pavón) que ingresaron con cinco perros en lotes sin el permiso del propietario y otros tres oriundos de De la Garma quienes cazaban en una estancia con ocho galgos.
A los cinco se les inicio una causa contravencional por infracción al Código Rural con intervención del Ministerio de Desarrollo Agrario.










