En la jornada de ayer, se culminaron con las tareas de repintado de la estructura del Faro claromequense con miras hacia el centenario del próximo 26 de octubre y diez años después del último embellecimiento del emblemático sitio.
Las obras fueron desarrolladas por un grupo de diez personas especializadas de la Armada, de quien depende su custodia, e insumieron unos 360 litros de pintura blanca y negra donada por la empresa EQ Arte.
«Técnicamente terminamos la pintura exterior de las franjas negras y blancas y resta hacerle un retoque a la garita, porque al armar la estructura hubo lugares que se rayaron o se dañaron. Por lo que tengo entendido, hay un espacio que se dejará a los chicos del jardín de infantes para que hagan un pintado simbólico del lugar», remarcó el suboficial en diálogo con Radio 3.
«La pintura tiene un secado bastante rápido y los días de viento no se pudo pintar para no poner en riesgo a la dotación como aquel que cuida al que está colgado», subrayó en paralelo y planteó sobre el inminente centenario que «es una emoción grande estar para los 90 años y diez años después volver a estar, no tiene nombre».










