El aberrante asesinato de Lucio por parte de su madre y su pareja sigue sacando cuestiones a la luz que sin dudas, si hubieran sido tratadas de manera eficaz, el final seguramente sería otro. Por ejemplo, se supo que el padre había pedido reiteradas veces la tutela del niño, pero la Justicia hizo oídos sordos y se la negó.
En ese sentido y tratando de entender este contexto, dialogó con Radio 3 Gregorio Gómez, titular de la Agrupación Argentina de Familia por los Niños y resaltó que no es una cuestión de género, pero que generalmente la Justicia le da más importancia al relato de la madre y cuando hay denuncias falsas en el medio, no se investiga lo suficiente. “Así, el niño se lo convierte en una verdadera víctima, porque se lo aleja de la otra parte de la familia”, destacó.
Gómez encabeza esta agrupación y busca visibilizar esta situación ya que sufrió un episodio similar, estando muchos años sin poder ver a sus hijos. “En varias oportunidades estuve obstruido. Lo primero que te dicen es “si pagas la cuota alimentaria”, o “qué hiciste”. Siempre creen que dejas de ver a tu hijo por algún motivo”, señaló.
Profundizando en su experiencia personal, contó que incluso estuvo a un paso de la cárcel, cuestión que pudo sortear con la absolución. “Así, teniendo todo a favor, no tuve la posibilidad de verlos de forma rápida. Las vivencias de mis hijos las viví detrás de la puerta, para evitar nuevas denuncias. El tiempo que perdí no se recupera”, cerró.
En cuanto a la Asociación, el titular resaltó que decidieron sumar a toda la familia, porque en los casos donde una de las partes obstruye la vinculación del niño con la otra, los perdudicados son todos. “Cuando una mujer hace una denuncia, como primer medida se corta el vínculo. Hay casos que no son reales, la Justicia no actúa y ese vínculo queda cortado eternamente”, sostuvo.
Siguiendo esta línea, Gómez comentó que trabajan con varias organizaciones en el país impulsando proyectos que buscan remediar estos asuntos y uno de ellos es una ley que empezaron a idear esta semana, llamada “Ley Lucio”. “Buscamos que los chicos sean escuchados y tenidos en cuenta en situaciones conflictivas como la que vivió él”, detalló.
Al cierre, Gómez mostró su indignación por el abandono de las instituciones correspondientes al caso de Lucio, ya que también se comprobó que tuvo varias fracturas y pasó por muchos hospitales, sumado a la nula relevancia que la Justica le brinda a las denuncias por parte de la familia paterna. “Necesitamos una Defensoría de los Niños, Niñas y Adolescentes que trabaje por la totalidad de los derechos del niño y le pido a la Justicia que trabaje en forma rápida e igualitaria”, finalizó.










