La última campaña de trigo dejó números históricos en materia de producción. A nivel nacional se alcanzaron 27,8 millones de toneladas, marcando un récord absoluto, impulsado principalmente por rindes muy elevados más que por un incremento significativo en la superficie sembrada.
En diálogo con Radio 3, Pablo Fuente explicó que los rindes en la zona registraron picos de entre 7.000 y 7.500 kilos por hectárea, con promedios que oscilaron entre 5.000 y 5.500 kilos. Sin embargo, ese alto volumen tuvo su contracara en la calidad del grano.
“Normalmente, cuanto mayor es el rendimiento, menor es la calidad”, sostuvo, al detallar que el exceso de rinde impactó en parámetros clave como proteína, peso hectolítrico y gluten.
En ese sentido, indicó que el promedio de proteína analizado en el Centro de Acopiadores se ubicó en 8,8%, cuando el año pasado el promedio había sido de 11%, valor a partir del cual comienza la bonificación comercial. Por debajo de ese nivel, el productor sufre descuentos.
En cuanto al peso hectolítrico, el promedio fue de 76,4, cuando el estándar comercial ronda los 78, mientras que el gluten se ubicó en 19,7, lejos del rango considerado razonable de entre 24 y 25.
Fuente explicó que, más allá de la fertilización, influyen también las variedades sembradas, muchas veces elegidas por su potencial de rendimiento y no necesariamente por su calidad, dado que el mercado prioriza el volumen de kilos producidos.
Respecto a la superficie implantada, señaló que a nivel nacional hubo un leve incremento, mientras que en la zona se mantuvieron valores habituales: entre 100.000 y 120.000 hectáreas de trigo y cifras similares en cebada. “La mayor producción estuvo dada por el rendimiento, no por un aumento significativo de hectáreas”, remarcó.
En relación a la campaña gruesa, el panorama es más complejo. Si bien la implantación inicial fue buena, la falta de precipitaciones afectó el desarrollo posterior de los cultivos, y ya se prevé una reducción de rindes en la región, aunque otras zonas del país presentan mejores perspectivas.
Por otra parte, Fuente detalló el rol del Centro de Acopiadores en el marco de la próxima Fiesta Provincial del Trigo. La entidad tiene a su cargo la jura de las muestras del concurso de trigo pan y candeal, con recepción de muestras hasta el 20 de febrero.
Para participar, la mercadería debe estar entregada en un acopio, cooperativa o industria, con un mínimo de 15 toneladas, cumplir con grado 2 y parámetros mínimos de calidad: en trigo pan, peso hectolítrico de 78 y proteína de 10,5%; en trigo candeal, peso hectolítrico de 77 y proteína de 10,5%.
Una vez cerrada la recepción, se realizarán los análisis correspondientes para determinar a los ganadores del tradicional certamen.








