El Municipio inició los controles sobre los planes comunitarios que otorga el Ejecutivo que consta del control administrativo y dinerario de las ayudas por parte de a los referentes de cada área municipal y que el beneficiario consigue trabajo se suspende su entrega.
El pasado 28 de diciembre, el intendente Carlos Sánchez pidió a sus funcionarios que controlen «estrictamente» la «asistencia, productividad, conducta y necesidades de cada beneficiario (…) con el fin de establecer un mejoramiento en la eficiencia en los servicios de quienes reciben esta ayuda».
En diálogo con Radio 3, la secretaria de Desarrollo Social Claudia Cittadino indicó que los mismos están atados a la contraprestación por tareas, lo que justifica el desembolso, para luego ponderar que las principales demandas radican en trabajo registrado y vivienda.
«Además del manejo administrativo, los encargados de área tienen el manejo del dinero. El plan no es un trabajo, es una ayuda momentánea: queremos demostrar que se puede hacer de otra manera y no como una dádiva o con fines electoralistas. Estos subsidios salen del dinero de los impuestos que la gente paga, por lo que hay que administrarlo hasta fin de año aunque no alcanza para la demanda que hay», evaluó.










