De manera exprés, a tono con el éxodo estudiantil hacia Claromecó por los festejos de Primavera, el Concejo Deliberante sesionó con apenas tres temas en el orden del día y prácticamente nulo debate de proyectos de ordenanza.
Uno de ellos fue el pedido de licencia del concejal peronista Juan Gutiérrez (que será reemplazado a partir del 6 de octubre por Fernanda Menna), con lo cual los ejes centrales se redujeron a dos: la incorporación de las donaciones recibidas por la Asociación Amigos del Hospital Pirovano al inventario municipal y la adhesión plena a la ley provincial 15296, que establece la capacitación obligatoria en la temática de discapacidad.
El resto de los ejes, de menor cuantía, fueron pedidos como el faltante de la tapa de boca de tormenta en Matheu y Urquiza y la señalización de los bolardos ubicados frente al Palacio Municipal como también el pedido de mantenimiento del Paso Garza y cruce del arroyo Arroyo, entre otros.
Críticas a la política turística
Al orillar el cierre de la sesión, y tras el anuncio del llamado a licitación para el exParador Borneo en Claromecó, el radical Carlos Ávila y la peronista Graciela Callegari dedicaron críticas a la política turística del vecinalismo en el marco de un pedido para brindar servicios de playa en el distrito a partir del 1º de diciembre que solo contó contó con el apoyo de Juntos y el Frente de Todos.
Posteriormente, el oficialista Werner Nickel asumió la defensa del Ejecutivo mientras que la peronista Paola Salerno instó a cumplir las normativas y la radical Marisa Marioli insistió en las fallas en la falta de planificación del área.










