En un inusitado marco de público, con silbidos de fondo en tramos del tratamiento y el voto en contra de la bancada de Juntos, el Concejo Deliberante aprobó el proyecto oficial del Presupuesto 2024.
Con el acuerdo de Unión por la Patria, el Movimiento Vecinal extendió un gasto proyectado de casi $22 mil millones, 133% más que el actual; un déficit acumulado de $250 millones y un 104% de aumento tributario con posibilidad de revisión en agosto para ampliarlo.
En tanto la bancada cambiemita contrapropuso un incremento de tasas del 30% a partir del 1 de enero, y 15% adicionales a partir del 1 de abril, del 1 de junio y el 1 de agosto, un descuento del 20% por pago adelantado y una condonación del 10% por pago al contado, entre otros ítems.
El recinto contó con la presencia de buena parte de los electos concejales que jurarán el domingo 10 además de militantes de La Libertad Avanza, quienes se opusieron al incremento de tasas y organizaron una juntada de firmas días atrás para manifestar su rechazo.
Éstos enarbolaron una bandera con la frase «Paremos el abuso de Garate. No al impuestazo», que motivó un breve cruce con referentes peronistas que no pasó a mayores tras el llamado al orden de la presidenta Soledad Cadenas.
Posteriormente, la Policía retiró una bolsa con mangueras cortadas que habían sido llevadas con fines inciertos.
Gobernabilidad, el eje empleado por el saliente oficialismo
De manera llamativa, el vecinalista Marcelo León hizo uso de la palabra en lugar del saliente Werner Nickel y defendió la presentación de la iniciativa al puntualizar que «garantiza gobernabilidad», aún con una fuerte inflación en el marco de lo que consideró una «desordenada y desquiciada coyuntura económica nacional».
«Este presupuesto garantiza los egresos necesarios para la prestaciòn de servicios, el mantenimiento de la estructura municipal y gobernabilidad en el marco de una transición prolija y ordenada, que llevó a elaborar este proyecto que contempló cambios en el organigrama. Venimos haciendo malabares para brindar los servicios que había que brindar, sin endeudar al Municipio: cerramos con un déficit menor al 3%, habiendo cumplido con la mayoría de los compromisos», justificó tras lamentar el aumento de gastos durante el año sin una contrapartida de ingresos acorde.
Sintonía fina con el vecinalismo
Por su parte, la peronista Graciela Callegari sintonizó con su par opositor y valoró el proceso de transición en el marco de incertidumbre financiera y la carga de los envíos por Coparticipación provincial (calculada en torno al 69%) en el número final.
«Vamos a votar un presupuesto sin el presupuesto marco de la Provincia de Buenos Aires. Este es el esquema de recursos y usos para el 2024 y el gobierno saliente ha tenido la apertura de incluir cambios propuestos por el entratnte. No es el presupuesto que hubieramos presentado pero sí lo es para la transición. Contamos con que los demás bloques se sumarán para sumar modificaciones de partidas y recursos que sirvan a atender cuestiones y obligaciones con los vecinos», planteó.
En contra de «castigar al contribuyente»
Al cierre, el radical Cristian Ruiz fustigó la propuesta acordada entre el entrante y el saliente oficialismo y criticó que se desconozca el número exacto de déficit tras subrayar que se incurre en un «castigo al contribuyente».
«Cuando se habla de aumento de valores, tiene que tener una contraprestación ofreciendo servicios de calidad; no se abrió el diálogo para considerar diversas perspectivas, cosa que venimos remarcando como oposición. ¿Qué va a pasar con la temporada? ¿cómo se resolverá el servicio de salud? ¿qué pasa con las ambulancias que no funcionan? qué prevén más allá del gasto en salarios e insumos?. ¿Cuándo va a ser la hora de que el presupuesto sea acorde a las necesidades del distrito?. No hemos tenido respuestas», ponderó.













