Un carnicero de Laprida al 300 escribió un cartel bastante peculiar, en el que entremezcló humor y sinceridad ante la inquietante situación económica nacional.
En el mismo, ubicado sobre la vereda del comercio, se puede apreciar con una prosa única la frase «oferta: nada, todo se fue al carajo».
Sin lugar a dudas, la alta inflación despierta en algunos al poeta que todos llevamos dentro.








