Luego de que el termómetro rozara los 37° de sensación térmica en la ciudad, la visita al predio triguero se produjo pasadas las 18 horas.
Las calles que circundan al escenario mayor Juan Pesalaccia se vieron atiborradas a medida que el Sol bajaba y el viento levemente fresco comenzaba a tomar protagonismo.
Los puestos gastronómicos, kioscos y fogones se vieron copados por los tresarroyenses que se sumaron, como año tras año, a la tradicional celebración de la ciudad.


















