En horas de la tarde, un cliente de la sucursal de Lucaioli tuvo una reacción inusitada y comenzó a propinar patadas contra una serie de electrodomésticos.
Por motivos que aún se intentan establecer y ante la mirada absorta de los concurrentes, el agresor la emprendió contra una cava de vinos que quedó abollada. No se reveló su identidad y desde la empresa desestimaron otra clase de daños.
Según subrayaron extraoficialmente, aún no fue radicada la denuncia y se prevé que no se realice debido a que el hecho no pasó a mayores. Intervino la Policía y la Sub DDI.








