Una nutrida columna vehicular atestó el ingreso a la ciudad desde Claromecó en el fin de semana de Primavera, más allá de los controles dispuestos en los accesos.
Como muestra de la displicencia ciudadana que motivó una explosión de casos positivos en el distrito en menos de un mes, las ruta 73 y 228 junto a la rotonda de El Pescado mostraron una postal digna de la Capital Federal por la masividad del transporte.
Más allá de las recomendaciones diarias de disminuir al máximo la circulación, o bien restringirla a lo mínimo indispensable, en esta oportunidad el individualismo primó sobre la conciencia social tantas veces invocada pero escasamente implementada.









