Un comerciante colocó esta mañana mesas y sillas en pleno centro de la ciudad, en modo de protesta ante la persistente falta de agua.
Juan Carlos Radrizzani, dueño de la confitería Bonafide, remarcó por Radio 3 que si bien en su comercio falta el fluído, en Colón y Libertad hay pérdidas continuas.
«Tenemos cafetería, no podemos vender nada: no puede ser. He hablado con todos y te hacen el verso. Te dicen que hay cuatro motores rotos pero tenés que tener auxilio. Acá se lo toman en joda. Hasta ahora, no hay agua y estamos bastante calentitos», calificó indignado.
Consultado sobre si recibió alguna respuesta, Radrizzani apuntó que una posible solución le fue acercada desde Obras Públicas aunque ayer se indicó que la provisión se normalizará en el transcurso de la semana.
«Ésto no me lo paga ni Sánchez ni San Román. Nos dijeron que están arreglando en calle Reconquista como para que en el mediodía se solucione», focalizó.





