“Uno siempre sueña con esto, pero en nuestra época era más difícil llegar. Hoy los chicos son muy profesionales y trabajan mucho para lograrlo”, señaló Auzmendi. Agustín, actualmente delantero de Godoy Cruz, y Rodrigo, que se incorporó a Banfield, vienen de una destacada campaña en Honduras con Motagua, donde salieron campeones y goleadores.
El exjugador repasó la trayectoria de ambos, desde sus inicios en el fútbol local hasta su proyección internacional, y destacó que “más allá de los goles y los títulos, lo importante es que sean buenas personas, que disfruten de lo que hacen y que la gente los quiera”.
Auzmendi también habló de su hijo menor, Imanol, de 15 años, que juega en Huracán Ciclista, y de Lautaro, que se dedica a estudiar kinesiología deportiva tras superar graves lesiones. “La familia está feliz, nada mejor que ver a los hijos contentos y cumpliendo sus sueños”, expresó.
En septiembre, Claudio viajará a Mendoza para conocer a su nieta y acompañar a Agustín en la cancha. “Es una alegría muy grande para todos. González Chávez está revolucionado con el presente de los chicos y nosotros vivimos este momento como un regalo”, concluyó.








