“Trabajamos día a día con seguimiento de cada persona y cada familia, siempre con la solidaridad de la comunidad”, explicó Córdoba. La ONG ofrece catequesis, talleres de cocina, costura, apoyo escolar, psicología y espacios recreativos como la escuela de pesca, tanto para niños como para mamás. Además, producen repasadores y otros artículos que luego venden para sostener sus actividades.
Actualmente, unas 20 personas integran el equipo de trabajo, que de manera voluntaria sostiene la iniciativa. “A veces no tenemos leche para los chicos y aparece alguien que nos ayuda. Sentimos que Dios nos da fuerzas para seguir adelante”, expresó emocionada.
Córdoba destacó la importancia de propuestas como el desfile de ropa de Pampero y el almuerzo oficial organizado por Rotary en la Sociedad Rural, cuyos fondos serán destinados a la ONG. “Es una ayuda que nos viene del cielo, porque nos permite continuar con nuestra tarea”, aseguró.
Sobre el origen del nombre de la organización, recordó que fue elegido por votación de los propios niños de la escuela de pesca: “La pesca es un cable a tierra, los saca de la calle y de la droga, les da compañerismo y una familia”.
Finalmente, invitó a la comunidad a acercarse y colaborar: “Estamos en Buchardo 1051, de lunes a viernes de 14:30 a 20 horas. Siempre hay un espacio para quien quiera sumarse o donar”.











