Mientras todos sacan cuentas, mientras los «opinólogos» se ponen de moda, mientras se esperan soluciones estatales, la naturaleza, que es más sabia que los humanos y mucho más aguerrida comenzó con su propia recuperación. Ayer pudimos ver verde donde hace pocos días hubo fuego, aún con pocas lluvias.
Tal vez sabiendo de las promesas incumplidas, la Estación Forestal puso manos a la obra por su cuenta y comenzó su sanación, porque sabe que la gente necesita de su espacio, porque sabe que es muy importante para Claromecó aunque algún funcionario diga lo contrario y porque sabe muy bien, que cuando todo está mal, cuando el frio arrecia la localidad, cuando se necesitan de sus elementos y cuando el mar nos entrega su día de furia, ella estará cuidando nuestras espaldas. Aunque se insista en estropear parte de ella con vehículos según la foto, pero por suerte los humanos pasan y el verde seguirá firme.









