La presencia de fauna silvestre marina y terrestre en la costa del distrito no representan un cambio abrupto a lo que acontece tradicionalmente, remarcaron especialistas desde Claromecó.
En las últimas jornadas, se divisaron desde elefantes hasta serpientes venenosas que requirieron la intervención del Cuerpo de Guardafaunas.
El guardafaunas Juan Gasverde explicó por Radio 3 que la asiduidad de sus presencias se corresponden a cuestiones cíclicas de las especies.
«Estamos en una playa inmensa y es un momento en el que cambian el pelaje, descansan unas horas, se introducen al mar y vuelven a salir. Está todo adentro de lo normal en cuanto a lobos y elefantes marinos, y hasta serpientes también: a éstas las llevo a unos veinte kilómetros de distancia, en un cañadón en la reserva, en donde estos animales no regresan y el ser humano por lo general no tiene porqué estar para nada», alegó.
En relación a la actitud que deben tomar quienes toman contacto con estos animales, el especialista indicó que «no hay que molestarlos, no acercarse. Hay gente que les echa agua y arena, su habitat es este porque vivieron toda la vida. Nosotros los molestamos: ellos están desde inicios de los tiempos».










