Con una mañana calurosa, hasta el mediodía, luego la lluvia se apoderó de la localidad y trajo un alivio en el termómetro. Por suerte los turistas tuvieron mas lugar y orden, entre el caos que significa el fin de semana. Los guardavidas también tuvieron menos trabajo con los bañistas y los perros. Claromecó paz y naturaleza.





