El clima se descompensó durante la tarde dominical y en la costa se sintió con mayor fuerza.
Durante la tarde la crecida del mar borró los límites entre el agua y la costa, mientras que el arroyo desbordó casi por completo.
Las imagenes desde el mirador ubicado en el recodo de la Costanera fueron elocuentes e incluso las olas alcanzaron parte de los paradores.












