En plena temporada invernal, Claromecó atraviesa uno de los inviernos más complicados de los últimos años. En diálogo con Radio 3 Continental, Fernando Lascano, comerciante y referente local, trazó un panorama poco alentador: “Hace casi 20 años que estoy en Claromecó y no recuerdo un invierno tan duro. Va a ser difícil llegar a fin de año”.
Lezcano señaló que, a pesar de las actividades propuestas por vecinos y emprendedores, la afluencia turística ha sido mínima durante el receso invernal. “Hay poca gente, no somos un destino de invierno. La realidad es que quienes tienen casa acá, en su mayoría, no vinieron ni a ventilarla”, graficó.
Comercios emblemáticos que ya no volverán
Uno de los signos más evidentes de la crisis es el cierre de locales tradicionales que solían mantenerse abiertos durante todo el año. “Muchos negocios históricos bajaron la persiana. Económicamente no rinden. Cuando hacés los números, no dan, y no vuelven para el verano”, explicó con crudeza.
Según detalló, el principal problema son los altos costos de mantenimiento: “Tenés que poner plata para que el negocio funcione. Y así no sirve”.
El turismo de fin de semana resiste
A pesar del panorama general, Lascano destacó que los fines de semana siguen llegando tresarroyenses que ya tienen la costumbre de visitar Claromecó. “Hay clientes que vienen siempre, salvo que el clima sea muy malo. Se nota algo de movimiento los sábados y domingos”, señaló.
Sobre el alquiler de propiedades para la temporada estival, explicó que algunas casas importantes ya están reservadas, aunque la mayoría de las operaciones se concentran en octubre.
Leve repunte en la construcción
Otro aspecto positivo es que se empieza a ver más movimiento en el sector de la construcción, tras meses de parálisis. “Este mes hubo un pequeño repunte. Estuvo muy parado, pero ahora se ven más obras, más gente trabajando”, comentó, aunque advirtió que parte de esa recuperación responde a una lógica de especulación: “Hay que ver si se sostiene”.
“Estamos en una recesión cruel”
Para cerrar, Lezcano fue contundente al analizar el contexto general: “No estamos exentos a la realidad del país. Esto que pasa en Claromecó pasa en todos lados. Es una recesión cruel que golpea a los que estamos abajo, los que vivimos del turismo y del movimiento de la gente”.








