La cooperativa de trabajo Cerealcoop, una de las empresas recuperadas más emblemáticas de Tres Arroyos, atraviesa un contexto desafiante marcado por el aumento de los costos internos y la creciente competencia de productos importados que impactan directamente en la industria nacional.
En diálogo con Radio 3 Continental, Sebastián Anta analizó la situación actual de la empresa y señaló que, al igual que muchas industrias del país, deben redoblar esfuerzos para mantenerse competitivos en un mercado cada vez más exigente.
«Hoy estamos trabajando, produciendo y manteniendo nuestros clientes, tratando de ser mucho más eficientes, pero todo ha aumentado y no se puede trasladar eso al precio del producto», explicó.
La preocupación por las importaciones
Uno de los principales desafíos que enfrenta la cooperativa es el ingreso de materias primas provenientes del exterior. Según detalló Anta, actualmente ingresan al país avenas de Chile, Uruguay y Brasil, generando una competencia que afecta directamente a los molinos nacionales.
«Está entrando avena de Chile, de Uruguay y de Brasil. Eso empieza a afectar a las industrias nuestras porque compite directamente con nuestra producción», sostuvo.
El referente de la cooperativa remarcó que la apertura de importaciones también se observa en otros rubros, como alimentos, bebidas y golosinas, lo que dificulta la capacidad de competir en igualdad de condiciones.
«Se hace cada vez más difícil competir porque ingresan productos sin las mismas condiciones que tiene la industria nacional», afirmó.
Calidad y servicio como fortalezas
Pese a las dificultades, desde Cerealcoop destacan que la calidad de sus productos continúa siendo una de sus principales ventajas competitivas.
«Nosotros competimos con servicio, con calidad y por último con precio. Lo que estamos viendo es que tanto en servicio como en calidad no son similares a lo que nosotros producimos», aseguró Anta.
No obstante, reconoció que el factor determinante para muchos compradores termina siendo el precio final, obligando a las empresas locales a optimizar sus procesos para mantener la competitividad.
Una cooperativa que sigue creciendo
Actualmente, Cerealccoop cuenta con 65 asociados y durante este año incorporó cinco nuevos integrantes. Anta explicó que, como cooperativa de trabajo, todos los integrantes son socios y no existe relación de dependencia tradicional.
«Los nuevos asociados ingresan con un período de prueba de entre tres y seis meses y luego pasan automáticamente a ser socios de la cooperativa», detalló.
Además, destacó que continúan ampliando su presencia comercial en distintas provincias y trabajando en nuevos desarrollos productivos para fortalecer la actividad.
El desafío de las empresas recuperadas
Más allá de la producción diaria, Anta remarcó la importancia de seguir impulsando políticas y herramientas que permitan sostener a las empresas recuperadas.
«No es solamente producir y vender. También tenemos que trabajar por leyes que protejan a las cooperativas, que eviten desalojos o cortes de servicios y que mejoren los mecanismos de expropiación», indicó.
Finalmente, sostuvo que el panorama actual presenta similitudes con otras crisis que atravesó el sector, aunque con una velocidad e intensidad mayores.
«Son muchas las fábricas que cierran o empiezan a despedir trabajadores. Por eso tenemos que seguir generando herramientas para sostener el trabajo y recuperar unidades productivas cuando sea necesario», concluyó.





