Una serie de calles anegadas y el ingreso de agua en un sector de viviendas fue el saldo del breve temporal desatado en el distrito y con epicentro en Claromecó.
La caída de más de cuarenta milímetros durante la tarde afectó a la villa balnearia y obligó a que los Bomberos Voluntarios realizaran tareas de desagote en poco más de dos horas. Además, se padeció un corte de energía eléctrica que ralentizó el accionar de las bombas de desagote junta a la caída intermitente de granizo.
La situación, si bien no acarreó consecuencias trágicas, encendió el alerta en el sistema de desagües que suele desbordarse cuando las precipitaciones superan el caudal mínimo.
(Fuente de las imágenes: Daniela Angerami)






