La posibilidad de desplazar el espacio bolichero a cielo abierto en la zona conocida como Villa Faro de Claromecó, debido a las quejas por su cercanía a viviendas de un grupo de vecinos claromequenses continúa en stand by debido a que no se arriba a un acuerdo que conforme a las partes.
La semana pasada quedó especificado que el Concejo Deliberante deberá autorizar el uso del espacio público, paso previo a que el Ejecutivo ratifique la decisión administrativa. Sin embargo, voces del bloque del Frente de Todos puntualizaron sus dudas y la necesidad de que el propio Municipio se expida.
«Siempre parece que es el Concejo el que demora las cosas (SIC). El Concejo da tratamiento cuando las cosas (SIC) entran por las vías que corresponden pero a último momento aparecen las cuestiones: si vos querés que se resuelva, se tiene que resolver el tiempo que corresponda. En febrero presentamos la primera ordenanza sobre nocturnidad, que estuvo dando vueltas todo el año y que debió ser apurada por la propia oposición. Hablamos con todo el mundo y después, a último momento, comienzan con ‘ésto no, ésto no’. Hay que hacer política, cosa que implica debatir y pagar costos», observó la edil Graciela Callegari por Radio 3.








