La primera final de Segunda división arrojó un empate sin goles donde se peleó más de lo que se jugó en una actitud incomprensible que mostraron los jugadores.
Fueron expulsados Montequin en Boca, Maxi Quintela y Elorza en Colegiales, al tiempo que Carlos Plaza y Juan Zabalegui del escolar se retiraron lesionados.
Mucho nervio es lo que predominó en esta primera final donde el fútbol estuvo ausente.
Un poco más de Boca en la primera parte y un poco más de Colegiales a partir de un penal malogrado por el goleador del campeonato Matias Elorza.
El público acompañó en gran número pero seguramente se retiró con el sabor amargo de no haber podido disfrutar un buen espectáculo.
A los dos les costó mucho hilvanar jugadas de peligro, la primera la tuvo el escolar que en una serie de rebotes a poco de iniciado el partido hizo revolcar a Matías Martínez que logró hacerse de la pelota.
Hubo que esperar al menos hasta la media hora cuando comenzó a gravitar Ibarlucia y Armesto armando juego para Boca por la izquierda y fue Armesto el que tuvo el gol en sus pies pero Alonso le ganó el mano a mano.
En el segundo tiempo la jugada clave se dio cuando se cumplia el cuarto de hora, penal para Colegiales y expulsión de Montequin por doble amarilla, el remate lo tomó el Gallego Elorza pero resultó desviado.
El escolar fue con todo hacia el arco de Boca pero no tuvo ideas y los minutos se fueron consumiendo.
Cerca del final un gran pase de Ibarlucía le permitió a Barragán convertir para Boca pero a instancias del línea se sancionó posición adelantada.
En una semana se volverán a las caras, seguramente se verá otro partido de similares características, dientes apretados, intenso y disputado.







