El Centro Blanco y Negro se consagró este miércoles campeón del Torneo Oficial de Primera división de la Asociación Tresarroyense de Básquetbol, al derrotar a Argentino Junior de Tres Arroyos por 78 a 76 en un colmado gimnasio “Román Nouzeilles”.
El flamante monarca fue al frente en prácticamente todo el desarrollo, salvo en dos pasajes fugaces en el inicio y en el último cuarto, aunque el festejo se dio luego de un final cargado de dramatismo y a partir de un mejor cierre, para el delirio de toda su gente.
Benjamín Maier fue la figura y el principal anotador de su equipo con 24 puntos, mientras el americano Dee Danzey, resultó el goleador del enfrentamiento con 25 tantos.
Luego de un comienzo parejo, el dueño de casa de a poco fue inclinado el trámite a su favor. Tuvo mucho apego a la marca y en Maier y en Quiroga las vías de gol que empezaron a distanciarlo en el tanteador finalizando el primer parcial 23 a 13
Un triplazo de Patricio Gonzalía en el comienzo mismo del segundo segmento, más la aparición ahora sí de los que habían saltado a la cancha desde el banquillo, le permitieron al Bicho una reacción que lo acercaron en el resultado, quedando el segundo cuarto para el Bichito por 19 a 13
El reinicio de las acciones fue a todo triple, con alguna ventaja para el visitante en ese aspecto que se colocó a solo un punto y le dio un gran atractivo al encuentro, pero el equipo suarense volvió a estirar un poco la diferencia quedando el parcial 21 a 20 para la visita.
En el último chico Blanco y Negro mantuvo y en cierto pasajes aumentó la ventaja, con Maier y Romeo como estandartes. Y hasta supo disimular bastante bien las bajas por cinco faltas.
Sin embargo Argentino Junior lentamente, con un parejo rendimiento equipista, empezó a achicar cifras y hasta llegó a pasar al frente (69-72) a falta de 1m33s. para la alegría de los seguidores que llegaron hasta Coronel Suárez.
El resultado quedó abierto para cualquiera de los dos. Al cabo estuvo más lúcido Blanco y Negro, que en un final no apto para cardíacos terminó sellando el título desde la línea de libres, desatando el loco festejo de jugadores, dirigentes y simpatizantes, fundidos en un abrazo sobre el parquet.








