Numerosos huesos vacunos y de pollo fueron arrojados por autores ignorados en el arroyo claromequense, cuyo orígen presumiblemente serían de una carnicería.
Según se indicó, los descartes fueron hallados por casualidad en la tercera cascada del Paseo del Arroyo.
En tanto el Ente Descentralizado habilitó a los inspectores a adoptar las medidas pertinentes en caso de hallar al responsable.









