Con la emocionante victoria de Once Corazones el pasado lunes ante El Nacional y su consecuente título, se dio por finalizada una atípica temporada del fútbol de Primera División de nuestra ciudad.
Uno de los grandes artífices de la definición fue Ariel Alberca, DT del conjunto de Indio Rico que volvió después de estar unos años alejado de la actividad para sumar otra estrella a su palmares, llegando a seis. En dialogo con Radio 3, contó sus sensaciones y expresó su satisfacción después de tanta adversidad a lo largo del año. «Este es el final que todos deseamos a principio de temporada, pero el camino fue muy sinuoso», comentó.
«Fue un año difícil por los parates, la incertidumbre. Pero no paramos nunca de entrenar. Por eso, afortunadamente, no tuvimos ningún lesionado. La base del equipo siempre fue la misma, más allá de que algunos jugadores que estaban el año pasado se fueron (Jesús Espinal, Fede Monges, Ricardo Regalado, Ezequiel Morán), se agregaron otros para reemplazarlos (Matías Fauquen, Ezequiel Diez, Alejandro Caro). Es un grupo fantástico, todos sabemos que vamos de frente y somos leales», agregó.
Siguiendo esa línea, Alberca mencionó las dificultades que tuvo el equipo en el transcurso del torneo, llegando a clasificar cuarto (último cupo) en su zona, lo que hace aún más valioso el logro obtenido. «Nos costó mucho ganar un partido, sufrimos lesiones graves como la de Diego Pedone (rotura de ligamentos y tendón rotuliano) y de Ezequiel Diez (internado por hernia de disco) y antes de jugar contra El Nacional en primera ronda perdimos cinco jugadores del viernes al domingo», detalló.
«Era una constante lo que nos pasaba. No pudimos darle forma al equipo hasta el final de la ronda regular y lo padecimos», sumó.
En cuanto a la final disputada el pasado lunes, resaltó que la experiencia en este tipo de partidos le permitió sobrellevarla con tranquilidad, más allá de la ansiedad lógica de un encuentro definitorio. Además, hizo referencia al gran marco de público que se hizo presente en el Bottino: «Fue algo maravilloso, se volvieron a vivir esas viejas noches de Huracán jugando en el profesionalismo», sostuvo.
Alberca también consideró que la temporada atípica y el parate de casi dos años sin dudas que contribuyeron al nivel de juego que se pudo observar y al acompañamiento de la gente. «El deportista es competitivo, después de dos años la motivación es muy grande y el espíritu amateur salió a flote e hizo muy fuerte a la competencia. Y la gente lo entendió y acompañó.», señaló.
Por su parte, el DT campeón valoró las comodidades que le brindó el club y que también forman parte del proceso que llevó a obtener una nueva estrella, como por ejemplo tener un preparador físico y un kinesiólogo, entre otras cosas. «Esto tiene que servir de aprendizaje para no dar pasos atrás. Con estos mimos, el jugador de liga se siente bien y actúa en consecuencia», cerró.
Al cierre, Alberca se mostró agradecido con todos los que hicieron posible este nuevo título y destacó el Predio SMATA, punto de encuentro para el entrenamiento. «Acercarnos fue un acierto, nos han tratado muy bien. Las condiciones son para aprovechar al 100%», finalizó.









