Casi sin sorpresas, el Concejo Deliberante aprobó anoche los cuatro proyectos destacados que se trataron.
En tanto, el bloque vecinalista repudió la agresión sufrida el martes pasado por la secretaria de Desarrollo Social, Claudia Cittadino, y la renovadora Corani Tambussi asumió interinamente en reemplazo de Martín Garate.
Por un lado, se aprobó por mayoría la zona recreativa para Claromecó y Dunamar con la oposición del Frente Renovador; mientras que por el otro y con unanimidad, lo hicieron los relacionados al PRO.CRE.AR: la creación de registros de propietarios de tierras y beneficiarios del plan y la eximición de los derechos de construcción.
La primera iniciativa contempla la inscripción de los interesados en vender y quienes hayan sido favorecidos que dependerá de la Oficina de Tierras; mientras que la tercera contempla eximir del pago de impuestos a las viviendas a construir de hasta 72 metros cuadrados.
En tanto, la novedad estuvo en el tercero de los proyectos aprobados en relación al plan de construcción: de la venta de nueve terrenos en el Barrio Villa de las Américas, el total recaudado será destinado a la construcción de veinte cuadras con cordón cuneta y luminarias en un barrio a determinar.
El concejal vecinalista Guillermo Salim indicó el «doble beneficio» que acarreará esta iniciativa.
«Tiene pobreza jurídica y legislativa»
En torno a la zona recreativa para Claromecó y Dunamar, el massismo se opuso tajantemente. La iniciativa delimita el sector costero en tres zonas: una de recreación, otra de baño y la última para descenso de embarcaciones.
La recién asumida Tambussi indicó que presenta «una pobreza jurídica y legislativa» por las supuestas fallas en los controles que acarreará, cuestión que Sergio Soulé amplió al fustigar que «no cuida a los turistas de forma debida» en los lugares sin guardavidas.
Sobre esas cuestiones, las bancadas del MV y el FpV remarcaron que «se trabajó con responsabilidad» y que «nunca se escuchó ningún comentario sobre el tema» en las reuniones previas.








