El Gobierno dispuso una actualización parcial de los impuestos a los combustibles para agosto que tendrá impacto en los surtidores y difirió para septiembre el resto del ajuste pendiente.
En el caso de la nafta sin plomo y nafta virgen, el costo trepa a $6,954 (en julio había aumentado a $6,620) por litro en el impuesto a los combustibles líquidos y a $0,426 (antes en $0,405) en el impuesto al dióxido de carbono.
En cuanto al gasoil, el tributo sube a $5,615 ($5,346 en julio) en el impuesto a los combustibles líquidos, a $3,040 ($2,895 previamente) en el tratamiento diferencial para algunas regiones y a $0,640 (antes en $0,609) en el impuesto al dióxido de carbono.
Con esta nueva actualización en los impuestos a los combustibles, se estima que el litro de nafta subiría en torno al 1% promedio en las estaciones de servicio, variando la proporción según la petrolera y zona del país.
(Con información de DIB)






