Un contingente de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz dialogó con concejales, luego de un criticado convenio firmado entre la organización y la Secretaría de Gestión Ambiental para tareas de concientización.
Esta situación hizo surgir dudas con respecto a un grupo de vecinos, debido a que las tareas se iban a desarrollar en escuelas del distrito podrían tener un tinte religioso o sectario.
Los referentes nacional, Guillermo Rodríguez y local, Sara Barile, precisaron que guardan relación con el culto liderado por el pastor William Soto Santiago aunque precisaron que no se mezclan con las actividades educativas que desarrolla la ONG.
«Hubo una confusión y dudas porque hay una relación con la Iglesia de la Gavilla Mecida: algunos integrantes de la iglesia son coordinadores de la Embajada. De allí es la confusión, porque la persona encargada de coordinar los trabajos es la persona elegida en la iglesia para coordinar sus trabajos», completaron.








