El Municipio declaró la emergencia sanitaria en el distrito, medida que regirá únicamente para el servicio de emergencias por tiempo indeterminado y en donde se precisó que la atención no se verá resentida.
La decisión, informada de manera extraoficial ayer, suprimirá las licencias médicas por vacaciones y por razones personales. De acuerdo a lo expresado por el intendente Pablo Garate, se adoptó por una «necesidad de reorganizar el recurso humano» en virtud del crecimiento de la demanda de atención y la falta de personal para cubrirlo.
El cálculo desarrollado para brindar un servicio considerado óptimo es de dos médicos por guardias de 24 horas los siete días de la semana; actualmente se cuenta únicamente con diez y persiste un déficit de cuatro para cubrir al área, que las distintas convocatorias a sumarse al plantel profesional no lograron erradicar.
«Afectará únicamente a las licencias por vacaciones y por razones personales de los médicos, no para el resto del personal. Todos los derechos laborales, fuera de éstos apuntados, no se verán afectados. Es una medida extraordinaria y por ende vamos a atender situaciones particulares. Falta el recurso humano y por eso nos permitimos esta reorganización», justificó el jefe comunal tras solicitar a la comunidad utilizar los servicios de telemedicina y de los centros de atención primaria de la salud.










