El geriátrico clausurado de Güemes al 1300 presentaba innumerables fallas desde hacía por lo menos un año, remarcó una vecina del establecimiento que también expresó su malestar por la falta de atención hacia los residentes.
Luján Lozano, propietaria de una casa contigua, indicó por Radio 3 que la situación era conocida por todos en el barrio e incluso precisó que la pareja de la propietaria es policía en actividad.
«Hace más de un año que vemos el desfile de ancianos que han muerto en el geriátrico; el chico autista era el ‘chico de los mandados’ y era maltratado. Si no denunciábamos era porque veíamos médicos que atendían a los abuelos y si ellos que saben cómo hacer las denuncias y no lo hacían, ¿qué podemos hacer nosotros como vecinos?», relató.
Por otra parte, indicó con enojo que «la asistente social venía, entraba, veía que estaba todo en malas condiciones y se iba. Salía y charlaba con la dueña como si nada».






