El comisario Norberto Esteban confirmó que debieron reforzar la seguridad de los calabozos de la Comisaría 1º debido a la permanencia desde hace una semana del preso Gonzalo Echeverría.
Días atrás, causó conmoción el alojamiento del recluso, sindicado como parte de una banda de piratas del asfalto imputados por el crimen del policía Héctor Osvaldo Goncalvez Pereyra en setiembre de 2016.
Ese día, Goncalvez Pereyra se encontraba custodiando un camión de ropa Lacoste en el Acceso Oeste en cercanías de Luján cuando fue abordado por los delincuentes y ultimado a balazos. El policía era custodio del fiscal Alberto Nisman, fallecido en dudosas circunstancias el 18 de enero de 2015.
«Se ha aumentado la cantidad de efectivos en la zona interna y externa de calabozos, en calidad de precaución y no porque tengamos dato de algo. Los pormenores de la causa no los sabemos, porque sólo lo recibimos: su comportamiento ha sido bueno, no hemos recibido quejas y lo han visitado familiares del Conurbano», expresó el uniformado por Radio 3.
La semana pasada, el secretario de Seguridad Werner Nickel aseguró que la dependencia ofrecía «las garantías suficientes» para albergar un recluso de estas condiciones.







