En las últimas horas circuló por las redes sociales una serie de fotos que daban cuenta de una situación, si bien no inusual, a todas luces llamativa.
A pocos metros del cruce de Paso y Almafuerte, un policía local a bordo de una motocicleta se dispone a revisar su celular ante la impávida mirada de los transeúntes.
Que el tránsito de la ciudad es un caos y todos somos responsables, nadie puede ponerlo en duda.
Pero que quienes deberían controlar (o por lo menos aparentar que lo hacen) incurran en este tipo de prácticas, aleja cualquier viso de solución.






