En el Tribunal Oral Criminal (TOC), se llevó a cabo la tercera jornada del juicio por la denominada «Tragedia de Cascallares», en la que perdieron la vida cuatro personas (entre ellas, una embarazada) el 26 de noviembre de 2012.
En el transcurso de una hora el fiscal Gabriel Lopazzo dejó en claro que existen pruebas de que el hecho está acreditado, junto a la responsabilidad de Nicolás Avot por «homicidio simple», tras lo cual solicitó 10 años de prisión.
El testimonio del abogado querellante, Marcelo David, coincidió con lo pedido e hizo hincapié en el «dolo eventual», porque esgrimió que «el inculpado tenía consciencia de lo realizado» y que lo hizo «gobernado por la impaciencia o por la estupidez».
En lo que se diferenciaron fue en que el fiscal solicitó inhabilitación por diez años para conducir, mientras que la querella pidió la inhabilitación de por vida.
Testimonios inculpatorios
Ayer aportó su testimonio Walter Fragapane, conductor de un vehículo que circulaba detrás del micro que coprotagonizó el choque.
Fragapane relató que la Kangoo del imputado lo pasó primero a él y después al micro tras dejar en claro que el sobrepaso se hizo en una zona prohibida debido a que está delimitada por las líneas amarillas.
En tanto, reconoció que Avot circuló «de manera zigzagueante, aunque siempre por la cinta asfáltica»; Avot contrarrestó y señaló que el conductor del micro le hizo señas para que pase, cuestión que Fragapane negó enfáticamente.
El hecho, las causas
El luctuoso hecho ocurrió en el kilómetro 508 de la ruta 3, cuando colisionaron un Volkswagen Gol y un colectivo de la empresa «El Rápido».
Allí murieron el policía Darío García; su pareja Guillermina Cirone; Amalia Muñoz de García (quien estaba embarazada de cuatro meses) y Nicolás García, de 7 años. El esposo de Muñoz, José García, resultó herido.








