Ante el complejo escenario institucional desatado en el vecino país, la Casa Rosada ratificó que la crisis política y la renuncia de Santiago Peña no alteran el panorama geopolítico ni modifican la estrategia comercial y diplomática que la Argentina impulsa dentro del Mercosur.
Fuentes oficiales explicaron que, a pesar de que la salida del mandatario paraguayo genera incomodidad y es seguida con extrema atención, se opta por la prudencia a la espera de que se encause la sucesión institucional. En los despachos oficiales atribuyen los hechos a un conflicto de carácter interno y confían en que la continuidad del Partido Colorado —con la figura del vicepresidente Pedro Alliana como potencial sucesor— garantice la estabilidad y preserve las políticas de apertura económica que ambos gobiernos venían coordinando.
Desde el Palacio San Martín han optado por mantener una postura de reserva y cautela diplomática, evitando calificaciones apresuradas sobre el proceso. No obstante, remarcan que los puentes de diálogo con la dirigencia paraguaya ya están consolidados, recordando incluso antecedentes de interlocución directa con la administración central. En paralelo, el Gobierno monitorea de cerca los coletazos colaterales de la crisis, como el impacto laboral y operativo registrado en empresas con vinculaciones financieras transnacionales que operan en el país.
Fuente: TN (Todo Noticias) / Nicolás Palermo.
Fotografía: Prensa Presidencia / EFE / Daniel Piris.





