En una jornada atravesada por el pesimismo en los mercados internacionales, el riesgo país argentino quebró una racha de siete ruedas consecutivas a la baja y volvió a ubicarse por encima de la barrera de los 600 puntos básicos. El indicador que elabora el banco JP Morgan registró un avance diario del 0,8%, posicionándose en los 602 puntos, en sintonía con la presión vendedora sobre los activos financieros locales y la caída generalizada en Wall Street.
El cambio de tendencia estuvo influenciado principalmente por el escenario externo, luego de que el índice de precios al consumidor de septiembre en Estados Unidos arrojara un 3,7% interanual, por encima del 3,6% previsto por los analistas. El repunte inflacionario encendió las alarmas en los mercados globales ante la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) aplique un nuevo endurecimiento monetario. Este contexto internacional adverso impactó de lleno en los títulos soberanos argentinos, que cayeron hasta un 0,9%, mientras que los ADRs en Nueva York retrocedieron hasta un 3% y el S&P Merval porteño cedió un 0,3%.
En el plano doméstico, la atención de los inversores se concentró en la licitación del Tesoro para renovar vencimientos por $4,5 billones, donde la Secretaría de Finanzas ofreció por primera vez instrumentos con vencimiento en 2028 y 2029. La maniobra financiera coincidió con la publicación del dato del Indec, que confirmó un IPC del 1,9% para septiembre, y con la reciente racha de compras de divisas del Banco Central, que venía de concretar su mayor adquisición diaria de reservas desde julio por US$ 291 millones.
Fuente: A24 (América 24)
Crédito de fotografía: Archivo A24 / Reuters





