En respuesta a un índice de mora familiar que escaló a niveles inéditos —con retrasos en créditos personales que alcanzaron el 16,4% y en tarjetas que superaron el 12,6%—, el Banco de la Nación Argentina (BNA) instrumentó un plan de contención financiera de gran alcance. La medida busca ofrecer una vía de salida a los usuarios en Situación 3 o superior según la central de deudores del Banco Central (atrasos superiores a 90 días), permitiéndoles reestructurar sus compromisos vencidos y reingresar al sistema.
La propuesta de la entidad pública contempla dos esquemas diferenciados de financiamiento adaptados a la capacidad contributiva del usuario:
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Opción en Unidades de Valor Adquirible (UVA): Pensada de manera específica para deudas acumuladas en tarjetas de crédito y préstamos personales, esta modalidad habilita un plazo de refinanciación de hasta 120 meses (10 años) con una Tasa Nominal Anual (TNA) fija del 7,5%.
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Opción en Pesos: Dispone de un plazo de reembolso de hasta 96 meses (8 años) con una TNA promocional del 25% para aquellos deudores que mantengan el cumplimiento en término de sus nuevas cuotas.
Este plan ampliado se suma a las medidas de flexibilización implementadas días atrás para deudores en situaciones menos comprometidas (entre 1 y 85 días de atraso), a quienes se les redujo la tasa nominal anual de financiamiento del 35% al 29% para saldos de hasta $30 millones.
Según registros oficiales de la banca estatal, en lo que va del año la institución ya ha cerrado más de 109.000 refinanciaciones por un monto total que supera los $500.000 millones. Con este nuevo programa, se busca desacelerar la tasa de incobrabilidad y morosidad que afecta al sistema financiero general, amortiguando el impacto del costo de vida sobre las economías domésticas.
Fuente: Infobae (Sección Economía, publicado el 18 de septiembre de 2026)
Fotografía: Reuters.





