El Poder Ejecutivo formalizó el ingreso del proyecto de Ley de Presupuesto 2027 a la Cámara de Diputados, marcando el inicio de un proceso legislativo que no solo definirá las prioridades macroeconómicas para el último año de la gestión de Javier Milei, sino que también testeará la capacidad del oficialismo para articular alianzas en el Congreso.
En esta oportunidad, el Presidente optó por romper con el antecedente de exposiciones previas y no concurrió al recinto para defender el texto. La estrategia política del Gabinete se ordenó horas antes en la Casa Rosada, en un cónclave a puertas cerradas de más de dos horas donde se ratificó el rumbo de la política monetaria y fiscal, instruyendo a las bancadas aliadas a enfocar el debate en el programa económico y evitar fricciones con los mandatarios provinciales dialoguistas.
El ancla macroeconómica: déficit cero y disciplina tributaria
La columna vertebral de la iniciativa mantiene una premisa inquebrantable: el equilibrio de las cuentas públicas. Desde la óptica del Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, la consolidación del superávit primario y el déficit cero continúan siendo el insumo macroeconómico indispensable para asegurar la curva descendente del índice de precios al consumidor.
Las proyecciones pluriarmónicas contempladas hacia el período 2027-2029 prevén una recuperación paulatina de los ingresos tributarios en términos reales, explicada principalmente por el dinamismo de la actividad comercial, el incremento sostenido del volumen exportador y la reactivación de los niveles de empleo formal. En paralelo, el Palacio de Hacienda reafirma la meta de una baja gradual en la presión impositiva, apostando a que el dinamismo privado compense la menor carga tributaria sin resentir las cuentas del Estado.
La negociación federal: el pragmatismo de las planillas anexas
Ante un escenario parlamentario fragmentado, el Poder Ejecutivo ha desplegado una táctica de articulación pragmática con los gobernadores. Para blindar la gobernabilidad del proyecto, el articulado incorpora una nómina de proyectos de infraestructura claves —viales, hídricos, de saneamiento y redes de agua potable— reclamados históricamente por los distritos subnacionales.
Provincias como Entre Ríos y Mendoza destacan entre las principales beneficiarias de compromisos concretos para el trazado de rutas nacionales y plantas de tratamiento, al tiempo que se mantienen negociaciones abiertas con las administraciones de Catamarca, Tucumán, Chaco, Chubut, Corrientes, Salta y Jujuy. No obstante, las partidas quedan supeditadas al margen de maniobra que otorgue la recaudación real y las pautas fijadas en las planillas anexas del texto.
El debate comenzará formalmente en las próximas horas en el ámbito de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara Baja, donde el oficialismo buscará ratificar el ajuste fiscal en un clima de negociación fina con los bloques provinciales.
Fuente: TN – Todo Noticias
Fotografía: AFP / Oficina del Presidente





