En el marco de la celebración del Día de la Industria, la Unión Industrial Argentina (UIA) planteó un contundente diagnóstico sobre la coyuntura productiva del país. El presidente de la entidad, Daniel Funes de Rioja, encabezó el acto central donde combinó reconocimientos al programa de estabilización del Gobierno nacional con marcados reclamos por la recesión que atraviesa el sector manufacturero.
Si bien el dirigente fabril destacó la desaceleración de la inflación y la consecución del superávit fiscal como logros clave para la previsibilidad macroeconómica, enfatizó que esos indicadores resultan insuficientes si no se traducen en una reactivación del mercado interno y de las cadenas de valor locales. «La economía no puede medirse únicamente por la evolución del índice de precios; es imprescindible mirar qué ocurre con la actividad real, el nivel de empleo y la sostenibilidad de las plantas productivas», advirtió.
Los ejes del reclamo empresarial
Durante su discurso ante empresarios del sector, autoridades nacionales y referentes del arco político, las autoridades de la UIA sintetizaron los factores que frenan el desarrollo del sector:
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Contracción del consumo: La pérdida de poder adquisitivo y la desaceleración del mercado interno han provocado caídas de dos dígitos en la producción de diversos rubros fabriles.
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Carga tributaria e impuestos provinciales: El sector reclamó una reforma fiscal integral que elimine tributos distorsivos —como el Impuesto a los Ingresos Brutos y tasas municipales— que atentan contra la competitividad.
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Costos en dólares y apertura comercial: Expresaron preocupación por el impacto de los costos fijos locales frente a una mayor apertura a las importaciones, exigiendo condiciones de competencia equitativas frente a los productos extranjeros.
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Pérdida de empleo formal: Se advirtió sobre el goteo constante de puestos de trabajo registrados en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) industriales a raíz de la baja en la utilización de la capacidad instalada.
Hacia una agenda de desarrollo industrial
Desde la central industrial insistieron en la necesidad de estructurar una agenda pública-privada que promueva incentivos a la inversión tecnológica, financiamiento a tasas competitivas para el entramado PyME y normativas que fomenten las exportaciones con valor agregado.
El documento presentado concluye con un llamado al Poder Ejecutivo a complementar el programa monetario y fiscal con una política productiva activa que garantice la supervivencia y competitividad de la industria nacional.
Fuente: Infobae





