Los sueldos de los integrantes de la Cámara de Senadores de la Nación volverán a ubicarse en el centro de la controversia política tras confirmarse que, a partir de enero de 2027, las dietas brutas mensuales superarán los $13.100.000. La actualización surge automáticamente del reciente acuerdo de paritarias suscripto entre las autoridades del Congreso y los representantes gremiales del sector.
La suba es consecuencia directa del mecanismo de enganche restituido en 2024, mediante el cual las remuneraciones de los legisladores nacionales quedaron indexadas a los módulos salariales correspondientes al personal de la Cámara alta. A diferencia de otros esquemas alcanzados dentro de la administración pública nacional, esta recomposición salarial no contempla la acreditación de bonos extraordinarios fijosa, sino traslados directos en el haber básico y adicionales.
El nuevo ajuste reaviva el debate en torno al gasto de la política y las asimetrías de ingresos en el sector público. Tras los cuestionamientos provocados por aumentos previos y el congelamiento temporal fijado en períodos anteriores, el nuevo piso de $13,1 millones —brutos antes de deducciones y cargas patronales— regirá para la liquidación correspondiente al mes de diciembre, cobradera durante los primeros días del año entrante.
En el recinto conviven situaciones de excepción respecto de la percepción de estos fondos. Algunos legisladores mantienen amparos o recursos para renunciar a tramos específicos de los incrementos, mientras que casos puntuales, como el de la senadora Alicia Kirchner, registran la renuncia expresa al cobro de la dieta para mantener sus beneficios previsionales de exgobernadora. Sin embargo, la medida alcanzará de forma generalizada a la gran mayoría de la nómina parlamentaria.
Fuente: La Prensa
Fotografía: La Prensa / Archivo Congreso de la Nación





