Mariana y Jacqueline, estudiantes de la Tecnicatura Superior en Acompañamiento Terapéutico, diseñaron un borrador para establecer un código de ética específico para la profesión. La iniciativa surgió a raíz de una serie de entrevistas locales con diversos profesionales, donde se detectó que la falta de un marco regulatorio claro vulnera los derechos tanto de los acompañados como de quienes ejercen el rol. El documento busca garantizar que la labor se desarrolle bajo principios fundamentales como el compromiso, el respeto y el secreto profesional, promoviendo un entorno de trabajo equitativo.
A diferencia de lo que ocurre en jurisdicciones como Neuquén o Córdoba, la provincia de Buenos Aires no cuenta actualmente con un código de ética para la actividad. Ante la complejidad que implica constituir una normativa de alcance provincial, las estudiantes propusieron canalizar el proyecto a través de una ordenanza local en Tres Arroyos para resguardar de manera inmediata los derechos de los profesionales y pacientes del distrito.





