Un grupo de jubilados municipales de Tres Arroyos se presentó en la mañana de hoy en la intendencia para reclamar por el retraso en el pago del aumento salarial otorgado a principios de año por el Departamento Ejecutivo. Según explicaron los manifestantes, los pasivos deben percibir los incrementos a los 60 días de que se hacen efectivos en el personal activo. Sin embargo, habiendo transcurrido ampliamente dicho plazo, todavía no han cobrado la actualización correspondiente a enero, la cual se pactó de forma bimestral junto al sindicato.
El mecanismo habitual establece que la oficina de Recursos Humanos local envíe a La Plata el decreto firmado por el Intendente para que el IPS impacte la suba con retroactividad en los haberes. Frente a la falta de respuestas claras sobre dónde se originó la falla, los jubilados criticaron que «la pelota va y viene» entre el municipio y el organismo provincial, dado que a nivel local aseguran haber remitido la documentación mientras que desde el IPS sostienen no haber recibido nada. Esta misma problemática ya se había registrado hace dos años, ocasión en la que debieron recurrir a la Banca Ciudadana para lograr que se regularice la situación.
La indignación del sector se profundiza al contrastar su realidad con la de los trabajadores en actividad, quienes están próximos a cobrar un tercer aumento salarial mientras los pasivos aún no percibieron el primero. Detallaron que la mejora adeudada es de un escaso 12,5% dividido en tres cuotas —frente a un 8,5% que los activos ya cobraron en dos veces— , calificando la demora como una «tomada de pelo» en un contexto de inflación donde los haberes actuales resultan insuficientes para afrontar el costo de vida.
La situación socioeconómica de los abuelos municipales es crítica y afecta de forma directa el acceso a servicios básicos y alimentos de cara a la llegada del invierno. Los abanderados del reclamo manifestaron que el incremento, aunque mínimo, es vital para poder abonar las boletas de luz, gas o las propias tasas municipales que pagan al día. Tras visibilizar la angustia de compañeras que, con 74 años, se ven obligadas a seguir trabajando porque la jubilación no les alcanza, el grupo fue recibido en su despacho por el Intendente Pablo Garate para evaluar una pronta solución al conflicto administrativo.










