Ciro Bravo regresó recientemente de Bogotá, Colombia, donde compitió en el Campeonato Panamericano y Latinoamericano de BMX, una experiencia que le permitió medirse con competidores de altísimo nivel técnico. A pesar de no haber alcanzado el podio en esta oportunidad, el joven de 12 años regresó con un aprendizaje invaluable para su carrera, consolidándose como una de las grandes promesas del deporte regional.
Actualmente, Ciro ocupa el primer puesto en el ranking argentino dentro de su categoría, un logro excepcional considerando que en Tres Arroyos no cuenta con una pista de entrenamiento adecuada. Esta falta de infraestructura lo obliga a practicar sus rutinas en la calle, lo que representa una desventaja significativa frente a otros corredores que pueden ensayar diariamente técnicas de salto y salidas en pendientes abruptas.
El viaje a Colombia fue posible gracias al apoyo del Colegio Jesús Adolescente, que facilitó el alojamiento a través de su congregación en Bogotá, y a una ayuda económica anónima. Sin embargo, la familia destaca que no cuentan con patrocinadores oficiales y que el mantenimiento de su carrera deportiva depende casi exclusivamente de fondos propios, por lo que invitan a empresas locales a sumarse como sponsors.
Con la mirada puesta en el futuro, el deportista se prepara para su próxima fecha en Río Cuarto para defender su liderazgo en el torneo nacional y evalúa su participación en un certamen en Perú durante el mes de septiembre. Mientras tanto, persiste el anhelo de construir una pista de BMX en la ciudad, posiblemente cerca del Parque Cabañas, para que los jóvenes talentos locales puedan desarrollarse en igualdad de condiciones.








